Bogotá y Washington están listos para un encuentro clave. El presidente de **Colombia, Gustavo Petro, confirmó este 15 de enero de 2026 que se reunirá con su homólogo estadounidense, Donald Trump, en la **Casa Blanca el próximo 3 de febrero de 2026, en medio de tensiones diplomáticas y un debate intenso sobre la lucha contra el narcotráfico que ha marcado la relación bilateral en los últimos meses.
Fecha y contexto del encuentro
El anuncio, realizado por Petro durante un Consejo de Ministros en Bogotá, sigue a una llamada telefónica reciente entre ambos líderes, que ayudó a rebajar la tensión entre Colombia y Estados Unidos luego de meses de desencuentros públicos.
Petro señaló que presentará a Trump datos concretos sobre narcotráfico en Colombia, con la intención de que ambos gobiernos puedan “saber realmente lo que ha pasado en la lucha que hemos librado contra los narcóticos”.
El narcotráfico y la seguridad fronteriza son temas prioritarios en la agenda de Washington, que ha presionado a Bogotá por sus estrategias y resultados en el combate a la producción y exportación de drogas ilícitas.
Tensiones bilaterales: el trasfondo de la reunión
La relación entre Petro y Trump estuvo marcada en 2025 por acusaciones severas y diferencias diplomáticas. Trump llegó a acusar públicamente al presidente colombiano de supuestos vínculos con el narcotráfico, e incluso sugirió que podría considerarse una incursión militar similar a la operación estadounidense en Venezuela tras la captura del presidente Nicolás Maduro el 3 de enero, aunque estos planteamientos nunca se concretaron.
Además, Washington retiró la certificación antidrogas a Colombia y revocó la visa diplomática de Petro, lo que tensó aún más las relaciones históricas entre ambos países aliados.
Pese a ello, la reciente llamada entre los mandatarios y el diálogo diplomático han permitido programar el encuentro en Washington, que podría marcar un nuevo capítulo en la cooperación bilateral.
Preludio del encuentro: cooperación en seguridad
Antes del viaje de Petro, el **ministro de Defensa de Colombia, Pedro Sánchez Suárez, se reunió en Washington con altos funcionarios estadounidenses para tratar la cooperación en la lucha contra el narcotráfico, a la que calificó de “enemigo común” para ambas naciones.
Sánchez, en rueda de prensa junto al **embajador de Colombia en EE. UU., Daniel García Peña, destacó que el combate conjunto busca “incrementar la eficiencia” para enfrentar este problema estructural que afecta la seguridad y bienestar de ambos países.
En estas reuniones previas también participaron legisladores como el senador republicano Bill Hagerty y el presidente del Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes, Mike Rogers, además de funcionarios del Departamento de Estado de EE. UU.
Narcotráfico: cifras clave y debate público
Uno de los puntos centrales de la conversación será la situación del narcotráfico en Colombia, que sigue siendo la principal fuente de cocaína del mundo, con cifras de cultivos que alcanzan aproximadamente 261 000 hectáreas en 2024, según la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC). Aunque esta cifra es histórica, el ritmo de crecimiento se ha frenado en los últimos años bajo el mandato de Petro.
Este aspecto será clave para que el presidente colombiano pueda responder a las críticas desde Washington y disipar percepciones de falta de cooperación en el combate a la producción y exportación de drogas.
Qué esperar del 3 de febrero
El encuentro del 3 de febrero en la Casa Blanca se presenta como un momento crítico para intentar desescalar las tensiones bilaterales y fortalecer la cooperación en seguridad y narcotráfico entre Colombia y Estados Unidos. Más allá del tema específico de drogas, será una prueba de si ambos gobiernos pueden encontrar puntos de convergencia en una relación que ha sido conflictiva en la última etapa.
La reunión entre Gustavo Petro y Donald Trump está programada para el 3 de febrero de 2026 en la Casa Blanca y se perfila como una de las citas más seguidas en la agenda diplomática de América Latina este año. El resultado de este encuentro podría influir en la política antidrogas, la cooperación bilateral y la estabilidad regional en temas de seguridad.