México trasladó 37 presos por crimen organizado a EU; expertos ven efecto en la revisión del T-MEC rumbo al 1 de julio de 2026.
El gobierno de México trasladó el 20 de enero de 2026 a 37 personas privadas de la libertad a Estados Unidos para enfrentar procesos por delitos ligados a delincuencia organizada, en un operativo coordinado por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), encabezada por Omar García Harfuch.
De acuerdo con los reportes oficiales y periodísticos, los trasladados están vinculados a estructuras criminales como el CJNG, Cártel de Sinaloa, Cártel del Golfo, Beltrán Leyva, Cártel del Noreste y Los Zetas, entre otros, y fueron enviados para comparecer ante autoridades federales estadounidenses en distintos puntos del país vecino, incluidos Texas, Nueva York, California, Arizona, Georgia y Kentucky.
La operación se realizó con apoyo de aeronaves de las Fuerzas Armadas y, según lo informado en la cobertura, incluyó el compromiso de que los trasladados no enfrenten pena de muerte.
Con este traslado, la cifra de personas entregadas o trasladadas por México a Estados Unidos durante la actual administración llegó a 92 casos, conforme a los conteos difundidos por medios nacionales.
En este contexto, especialistas en seguridad e internacionalistas plantean que el movimiento puede tener efectos en el terreno diplomático y comercial, particularmente en la revisión del T-MEC programada para este año. El internacionalista y politólogo de la UNAM Carlos Godínez señaló que, ante la presión del presidente estadounidense Donald Trump por resultados en seguridad, el gobierno mexicano busca acreditar cooperación operativa y coordinación con agencias de Estados Unidos, con la expectativa de que ello se refleje en el diálogo bilateral.
El tema coincide con un calendario ya en marcha para la revisión del tratado: el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, ha indicado públicamente que el proceso avanza y que el corte para concluir conversaciones está fijado para el 1 de julio de 2026.
Organizaciones de análisis económico han explicado que esa fecha forma parte del mecanismo de revisión del T-MEC previsto en el propio acuerdo, y que en meses previos se abrieron consultas para recabar comentarios sobre su funcionamiento, con miras a la etapa de negociación y definición.
Para el público y sectores productivos, la revisión del T-MEC implica seguimiento puntual a temas que suelen concentrar fricciones comerciales —como reglas de origen, solución de controversias y cooperación regulatoria— mientras que, en paralelo, la agenda de seguridad se mantiene como un componente sensible en la relación México-Estados Unidos.